“Beep beep” mensaje nuevo: “preparate, cuando salga del gym voy a darte lo tuyo”. me acelero, mi pulso, más que en el cuello podrías tomármelo en el clítoris, tengo demasiadas ganas de ti, de notarte dentro... Esas dos horas se me hacen interminables, pero al fin suena el timbre: “Si?”... “adivina..”.
Me pongo mona en lo que subes, ya que, aunque me va a durar poco puesto, se que te gusta verme con ese camisón que deja poco a la imaginación, mis medias ligueras y los tacones. Esos fantásticos tacones negros, de plataforma y aguja. Que hacen de mis pies el fetiche perfecto.
Según te abro y me ves, no puedes evitarlo. Te arrimas y me enseñas lo que te gusta que me vista así para ti.
Me arrastras a la habitación y me tiendes sobre la cama. Despacio, el mejor sexo hardcore es el que empieza lento. Me tocas, te toco. Me pones esa cara que tan bien conozco y tanto me gusta. Acepto. Te levantas y me siento en el borde de la cama. Tiemblas viendo acercarse mi lengua a tu capullo. De repente chocan dejando una marca húmeda que va aumentando de arriba a abajo y de abajo arriba. Me coges el pelo. Quieres notarlo bien. Me llevas a la punta y me empujas contra ti. El vaivén de mi cabeza succionando, relajando, succionando, relajando te pone malo. Estiras bien la cabeza hacia atrás, demostrando lo cachondo que estas. De repente me haces parar. Estoy empapada y lo sabes. Solo hay una cosa que puedo decir.. “FOLLAME YA.” Me echo hacia atrás y te inclinas encima mio.
Vicio, así podríamos definir nuestra relación, y “al rojo” la situación actual. Me miras. Me abres de piernas y te apoyas en mis muslos. La colocas. Pero no vas a lo fácil. la dejas en la boca de mi coño para que poco a poco vaya entrando y sueltas ese típico..”ya se sabe el camino”. Te aprietas contra mi hasta que al final entra entera, de un buen empujón, haciéndome soltar un gemido que te pone mas burro aun. Tres o cuatro metidas suaves y empiezas a darle caña.
Me agarras fuerte, hincándomela, clavándomela hasta el final, los golpes de tus cojones en mi culo me hacen poner los ojos en blanco, me follas sin parar y me encanta, me encanta el sexo duro. Mientras tanto me toco, fuerte, por mucho que quiera evitarlo mis dedos no pueden soltar mi clit. “Agárrame bien fuerte” te digo. Y me agarras de tal manera que mis brazos se quedan inmóviles y mi pelo te pertenece. Entonces, empiezas a darle más fuerte y más y más haciéndome mojarme, haciéndome temblar, haciéndome gemir... De repente paro y me doy la vuelta mostrándote mi culito, sabiendo que lo deseas, pero aun no. Me la metes a cuatro patas mientras tus deditos juegan con mi culo. Me agarras fuerte de las caderas y me la clavas. Yo estoy apoyada en las rodillas y en los hombros, para tocarme a gusto. Te inclinas hacia mi y me agarras las tetas, esas grandes tetas que te vuelven tan loco.. Hasta que ya no puedo más. “ Reviéntame el culo de una vez, joder.”
La sacas y me la clavas fuerte, según la metes ya no puedes parar. Me follas el culo con vicio, el “plas plas” de tu pelvis contra mi culo me pone guarrisima mis tetas rebotan contra mi torso en cada empujón, y yo no puedo parar de gemir. “ joder, correte ya” esas palabras son como un puto interruptor para ti, te vuelves un animal, y empiezas a emitir esos gemidos totalmente masculinos hasta que <ahhhhhhhhh> tus ojos se ponen en blanco, y me llenas de leche calentita, hoy estas lleno, noto los chorros en mi culo. Yo estoy llegando, asique no paras. <Uff. oh.. ahhhhhhhhhh> empiezo a temblar como una loca.. mi coño se moja. Notas que he acabado. Pero no paras, para que mi orgasmo se haga duradero, sigues metiéndomela y yo me tiro un rato temblando cada poco. Hasta que me quedo totalmente extasiada tirada en la cama. Parece que hoy has vencido, pero en el fondo.. tengo ganas de más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario