lunes

Regalo de Cumpleaños.


“A todo tío le gustan los tríos, y eso una chica lo sabe. Por eso este año he decidido darle una sorpresa. Cuando llegue a casa no va a encontrar un paquete, aunque puede que sí lleve lacito.
Sí, decididamente llevará un lacito rojo atado al cuello, liguero, y un tanga sugerente, y para no coger frío en el suelo, unos tacones rojo brillante, punta redondeada y 20 centímetros de tacón.  Y no solo eso, sabrá perfectamente lo que hacer. Según llegue, le vendará los ojos con un paño de seda roja, a conjunto con sus zapatos... Me encanta tener amigas así, es una profesional.” Comentaba con mis amigas tres días antes de tu cumpleaños.

La noche en cuestión llegaste a mi casa, no muy cansado después de un día de universidad. Supongo que esperabas una tarta, como mucho una fiesta sorpresa... pero cuando cerraste la puerta y la viste ahí sentada con el modelito en cuestión se te cayó la carpeta al suelo... al tiempo que tu polla se puso dura como una piedra. Si amigo, esa noche ibas a cumplir tu fantasía.

Te senté en el sofá y ella te puso la venda. Te desvestimos, lamiéndote cada rincón de tu torso y cuando solo te quedaba el bóxer, cogimos cada una de tus manos, dejando que recorriesen nuestros rincones corporales. Una vez llegado a ese punto, era el momento de que vieses todo lo que pasaba. Arrodilladas una a cada lado de ti, nos cogimos y nos empezamos a besar sensualmente encima tuyo, el calor iba en aumento y los besos inocentes empezaron a mezclarse con caricias y lametones mas serias. Se agachó un poco y me empezó a morder los pezones. Luego te empujó hacia ella, los dos me comíais las tetas como dos bebés y a mi me encantaba.

Cuando yo ya estaba caliente como una perra, era tu turno. Te echamos hacia atrás y te quitamos el bóxer Cada una a un lado de tu prominente miembro. Empezamos a chuparlo, mientras nos besábamos con tu falo entre nuestras bocas. Me ponía muy cachonda compartir tu polla de esa manera, pero a ella había algo que le ponía mas cachonda, asique dejo tu miembro y se arrodillo entre mis piernas. Empezó a lamerme los muslos suavemente mientras yo succionaba tu capullo con ansia, esperando lo que iba a pasar. De repente me dio un pequeño mordisquito en el clit que me hizo emitir un gemido, silenciado por tu polla. Empezó a lamerme de arriba a abajo de abajo a arriba hasta que, de repente, me metió su larga lengua en la vagina y empezó a moverla rápido, muy rápido, cada vez mas rápido Hasta que yo ya no podía concentrarme en tu polla, entonces, te levantaste y te pusiste detrás de ella. Mojaste tus dedos con saliva y se los introdujiste en el coño, aunque no hacía falta, estaba demasiado mojada. Eso te puso más duro aún, asique la cogiste y empezaste a follártela, a la vez que ella me chupaba el coño con vicio.

Como me pone veros follar mientras me toco y ella me come, me encanta es una imagen fantástica. Pero quiero más y tu lo sabes, y sabes que me lo merezco por el regalazo. Asique la dejas, te echas en el sofá y empiezas a follarme. Mmmm.. como me gusta... Ahora ella, lejos de sentirse alejada, se monta en mi cara para que me la coma entera, dándote la espalda, lo que te lleva a  agarrarla del pelo. Mmmm.. tú me follas, yo me la como, y ella grita de placer. Me encanta, pero me apetece cabalgar.

Me incorporo encima tuyo y le sugiero que se ponga en la misma posición, pero encima de tu cara, mientras tú le lames el coño con deseo, yo te follo y ella me come, me encanta esta posición, me gusta verla ahí, agarrada a mis tetas, a mis pezones, a mi cuello, mientras te follo duro. De repente pierdo el control, asique empiezas a taladrarme tú desde abajo. Me toco.. y a los dos minutos exploto en un sonoro orgasmo, lo que pone muy burra a mi compañera que a los pocos segundos también esta temblando de placer. Y ahí estamos las dos. Temblando encima tuyo.

Tras unos instantes en esta posición, nos descabalgamos y te levantamos. Nosotras, arrodilladas ante ti, volvemos a jugar con nuestras bocas, nuestros pechos, mientras tú te tocas viciosamente, cuando estás a punto de estallar, nos acercamos a tu polla dura, y comenzamos a lamerla, yo la punta, ella los huevos, yo hacia abajo, ella hacia arriba, hasta que nuestras bocas se juntan, te vienes, se nota en tus espasmos, que ganas tenemos de que nos duches con tu leche, te pajeamos entre las dos y de repente tus chorros de leche nos están lloviendo por encima, en la cara, en los pechos.. Para acabar, te limpiamos la polla a lametones, y luego nos limpiamos la una a la otra, tragándonoslo todo y sin dejar resto alguno.  Esa imagen de ella y yo bañadas en tu semen, relamiéndonos cada rincón de nuestro cuerpo se te queda marcada en la cabeza, posiblemente sea, como para mi, la inspiración para las pajas futuras.

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